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Una Navidad monstruosa

01Monstre

Pues sí, los monstruos existen, aunque hay gente que siempre se empeña en negarlo. Los hay de todo tipo: altos, bajos, mudos, charlatanes, oscuros, de vivos colores, buenos, malos, pesados, discretos… Donde viven personas, viven monstruos. Hay gente que solo tiene uno y hay quien tiene una verdadera colección de monstruos a su alrededor. Hay quien idolatra a sus monstruos y hay quien los detesta. Todo depende del monstruo y de su dueño.

El de nuestra historia es el monstruo de Pecas y se llama Fiver. Fi-, porque adora las fiestas y -ver, porque es verde.

Fiver acompaña a Pecas desde que nació y ahora que Pecas ya ha cumplido 10 años siguen asistiendo juntos a todas las celebraciones.

Al principio, Pecas le tenía miedo, porque apareció de repente, cuando en su primer cumpleaños sus padres encendieron la vela del pastel pero, poco a poco, se fue acostumbrando a su presencia y ahora, cuando hay celebraciones, Pecas siempre lo invita.

De todas las fiestas, las que más le gustan a Fiver son las de Navidad, porque siempre hay mucho ruido en la ciudad, la gente está contenta, hay regalos y porque, además, Pecas invita a algunos de los primos de Fiver: el monstruo de las Cosas que Haré, el monstruo de las Ilusiones Futuras, el monstruo de los Regalos Inútiles y el monstruo de Ponme un Poco Más, que a Fiver no le cae muy bien, porque no para de comer y siempre habla con la boca llena. Todos juntos pasan las vacaciones en casa de Pecas. Alguna vez, también pasan las navidades con ellos el monstruo de Me Duele la Barriga y el monstruo de Todo Mío, invitados de Quejica, el hermano pequeño de Pecas, que llora por cualquier cosa y es muy pesado. Tanto como sus monstruos, que siempre se quejan de todo.

Este año, sin embargo, Fiver está muy preocupado porque se acercan las fiestas y no ha recibido todavía la invitación. Así que ha decidido ir a visitar a Pecas, aunque hoy no haya ninguna celebración.

—¿Tú por aquí Fiver? ¡Pero si hoy no celebramos nada!

—Hola, Pecas, ya lo sé. He venido porque estoy un poco preocupado. ¿Hay algún problema? Ya estamos a 17 de diciembre y aún no he recibido tu invitación para las fiestas de Navidad.

—¿Cómo que no la has recibido? ¡Pero si te la envié a principios de mes!

Los dos, muy extrañados, deciden investigar lo que ha ocurrido y descubren que Odio que los Demás se Diviertan, el monstruo peludo y antipático de don Paulino, el vecino de abajo, ha interceptado todas las invitaciones. Así, que Pecas y Fiver se han tenido que colar sigilosamente en casa de don Paulino y recuperarlas todas. Después, les han pegado un sello urgente en el sobre y las han echado al buzón de los monstruos. Como el correo de los monstruos es muy rápido y eficaz, todas las invitaciones llegarán a tiempo y los monstruos navideños podrán asistir, como cada año, a la fiesta de Pecas.

Y tú, ¿ya has enviado las invitaciones a todos tus monstruos navideños?

FIN

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Comments

  1. Dos años después vuelve este cuento tan bonito… Si hay alguien monstruosamente encantador a quien invitaría a todas mis fiestas, sin duda sois vosotras, Martes! Besitos!

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