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El Planeta de los Calcetines Perdidos

01_ropa que vuela

Seguro que a todos os ha pasado alguna vez, como a mí, que habéis perdido un calcetín en casa. Lo habéis buscado como locos por todos los rincones y ya cansados, lo dejáis por imposible y os olvidáis de él para siempre. Pero, ¿no os habéis preguntado adónde van a parar todos esos calcetines perdidos?

Mi abuelita me dio por fin la respuesta. Seguro que a vosotros os sorprenderá, tanto como me sorprendió a mí, lo que me contó.

Esta es la historia de “El Planeta de los Calcetines Perdidos”.

En todas las casas, no importa lo grandes o pequeñas que sean, ni importa si en ellas vive solo una persona o viven diez, existe un agujerito misterioso. Muy pequeñito. Tanto, que casi nadie es capaz de encontrarlo.

Por ese agujero se escapan los calcetines rebeldes que no quieren pasarse la vida encerrados en unos zapatos. El agujerito puede encontrarse debajo de la cama, detrás de la lavadora, dentro de un armario… ¡en cualquier parte!

Esos calcetines, que ya no quieren formar parte de nuestra colada, son atraídos hacia el agujerito misterioso por una fuerza irresistible y ¡pam!, empiezan un largo camino hacia el Planeta de los Calcetines Perdidos.

Nadie sabe a ciencia cierta dónde se encuentra, pero se cuenta que es un planeta precioso. Y así debe de ser, porque siempre está en continua creación ya que, cada día, llegan a él nuevos calcetines cansados de su vida rutinaria.

En ese país maravilloso, los calcetines azules forman los mares, los ríos y los lagos y los de color celeste, el cielo. Los verdes, prados maravillosos y a medida que van llegando los de color rojo, se dejan caer sobre ellos y así parecen amapolas. Los marrones elevan altas montañas, a cuyas cimas van a parar los calcetines de color blanco, que semejan nieve. Los hay de color rosa y amarillo que, esparcidos por los prados, parecen ovejitas y patitos. Los de cuadros y rayas componen preciosos dibujos en los campos; y los de lunares cuelgan, como si fueran dulces cerezas, de las ramas de los árboles, que están formados por los ocres y rojos.

Allí, los calcetines rebeldes son muy felices. ¡Nada comparable a ser usados y lavados cien veces!

A veces, por el agujerito misterioso se escapa también alguna camiseta o pantalón de pijama. Son prendas un poquito envidiosas, que quieren viajar al Planeta de los Calcetines Perdidos. Cuando llegan allí, las aceptan, porque son bonitas y hacen más alegres sus paisajes con sus estampados y colorines.

¿Verdad que debe de ser muy bonito ese planeta?

Esto es lo que mi abuelita me contó.

Yo os confieso que he buscado por toda la casa y nunca he encontrado ese agujerito misterioso, ¡pero tampoco he encontrado nunca mis calcetines perdidos!

Qué os parece a vosotros, ¿existirá de verdad ese agujerito?

FIN

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Comments

  1. Hola, ya estoy aquí. 🙂
    No habían muchas interrupciones por el camino y he podido llegar rápidamente. Casi como un rayo.
    ¡¡Es un relato muy bonito!!.
    Lo tendré en cuenta para mi investigación “pseudocientífica”.
    Muchas gracias por tu visita. Me quedo por aquí y así puedo curiosear un poquito.
    Saludicos y feliz semana de colores. XD

  2. Yo también me he preguntado en más de una ocasión dónde van a para esa pareja de calcetines que se pierden por la casa. Y ahora gracias a este original relato ya lo sé. Muchas gracias por el descubrimiento.

    Ahora sólo me falta dar con el agujero de entrada a ese país, no para colarme pues no cabría, sino para enviar allí a los calcetines huérfanos que se quedaron solos y tristes a la espera de su pareja.

    Si en mi intento de hallar dicho hueco al País de los Calcetines Perdidos tengo suerte y lo encuentro, ya os avisaré para que todos juntos podamos mirar por el agujerito, y aprender muchas cosas de aquel maravilloso lugar.

    Felicidades al autor y a ti Nona por tu encomiable labor. Besos mil.

    • Yo no paro de buscarlo, Mayko, y tampoco hay forma 😀 😀 Es un agujero que sabe esconderse muy bien.
      Con este cuento, Juani, la autora, creo que ha conseguido que andemos todos como locos buscando ese fantástico país.
      Gracias por leer el cuento. Felicitaremos a Juani de tu parte.
      Un abrazo inmenso.

  3. Hola!
    Tu cuento como siempre es maravilloso para reflejar y analizar. Una vez más me sentí inspirado y escribí un pequeño poema como análisis a “El Planeta de los Calcetines Perdidos”.

    —-
    El País de mis sueños

    Porque estoy desgastado de una penosa rutina,
    o porque me percibo que vivo en una jaula,
    adónde mis sentimientos son prohibidos,
    adónde mis conocimientos me son diariamente repetidos,
    adónde soy esclavo de mí aún,
    de donde quiero escapar por el agujero de la libertad.

    Y como el sueño lidera la vida,
    llega el día en que gano coraje,
    evado-me de esta mazmorra,
    me escapo de esta tortura,
    para el país de mis sueños.
    Me libero, asciendo, cambio,
    corro en las verdes llanuras,
    escalo las altas montañas,
    contemplo el cintilante firmamento,
    anhelo el inconmensurable,
    y porque la libertad recorre mis venas,
    cosa alguna me hará retornar.
    —-
    Agora em português:

    O País dos meus sonhos

    Porque estou desgastado de uma penosa rotina,
    ou porque me apercebo que vivo em uma jaula,
    aonde meus sentimentos são proibidos,
    aonde meus conhecimentos são-me diariamente repetidos,
    aonde sou escravo de mim mesmo,
    de onde quero escapar pelo buraquinho da liberdade.

    E como o sonho lidera a vida,
    chega o dia em que ganho coragem,
    evado-me desta masmorra,
    escapo-me desta tortura,
    para o país dos meus sonhos.
    Liberto-me, ascendo, mudo,
    corro nas verdes planícies,
    escalo as altas montanhas,
    contemplo o cintilante firmamento,
    almejo o imensurável,
    e porque a liberdade percorre minhas veias,
    coisa alguma me fará retornar.
    —–

    Un gran abrazo para ti!
    Joma

    • La verdad, Joma, no sé qué decir. Tu poesía es realmente preciosa y, sin duda, me la quedo en portugués (aunque gracias por traducirla, porque hay palabras que no acababa de entender). La profundidad del pensamiento que expones, junto con la musicalidad me han conmovido. Gracias por este poema. No dejes de escribir tus pensamientos. Un abrazo muy grande. 🙂

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