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Un minuto en el paro

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Ilustración: Pascal Campion

Érase una vez un Minutito que buscaba trabajo.

Las Grandes Horas del día no tenían vacantes. Cada una de ellas tenía sus sesenta minutos cubiertos.

Todas estaban al sesenta por sesenta de ocupación.

Pero el Minutito no se desmoralizaba. Al contrario, no se cansaba de insistir, pues tenía que mantener a sus sesenta segundos.

Así que llamó a la puerta de la Una del mediodía:

—Perdone, busco trabajo. Tengo sesenta segundos que mantener. Aquí le traigo mi currículum.

—¿Currículum en papel? ¿Acaso no avanza? ¡Es usted un tiempo perdido! —dijo la Hora con voz seca y áspera—. ¡Váyase con sus sesenta segundos a otra parte! ¡No me gusta perder el tiempo! ¡El tiempo es oro!

El Minutito, entonces, llevó su currículum a las Seis de la Tarde.

—Perdone, ¿tendría usted un minuto para atenderme? Busco trabajo.

—¡No, Míster! —dijo la Hora—. No puedo atenderlo, todos mis minutos están descansando, es la hora del té. Porque como muy bien dijo Lord Chesterfield: «cuida los minutos; pues las horas ya cuidarán de sí mismas». Por cierto, ¿conoce usted a Lord Chesterfield?

El Minutito negó con la cabeza y la Hora le cerró la puerta en las narices.

Cayó la noche, pero no se hizo daño, solo un pequeño chichón en la Luna.

El triste Minutito se quedó mirándola, contando y meciendo sus sesenta segundos mientras les cantaba un tic-tac nana.

A la mañana siguiente, muy de mañana, el Minutito oyó un “RIIIIIIIIIIING”, y observó como las Siete de la mañana, antes de empezar su turno y todavía en la cama, se tapaba la cabeza con su manta y gritaba:

—¡Por favor, un minuto más!, ¡solo un minutito!

Currículum en mano, el Minutito corrió hacia las Siete de la mañana, como empujado por una manecilla invisible.

—¡Por fin llega mi minuto extra de descanso! —dijo la Hora con un gran bostezo al ver al Minutito que acudía en su ayuda—. ¡Contratado!

Desde aquel día y cada mañana, el Minutito trabaja y trabaja para quienes ruegan al despertar:

-¡Por favor! ¡Un minutito más!

FIN

Si quieres, también puedes escuchar “Un minuto en el paro” con la voz de Angie Bello Albelda

logoAngie

Reader Interactions

Comments

  1. Que la magia,de los cuentos No nos abandone,y gracias a Angie por su creatividad,tienes el Don de trasmitir,con una sensibilidad especial,Gracias,

  2. Gracias a todas y a todos por comentar nuestro cuento porque ya Minutito es parte de todas y de todos los lectores y lectoras de _Martes de cuento.

    Especialmente gracias a Martes de cuento por su dedicación en contestar cada mensaje con una sonrisa.

    Me he emocionado mucho al ver la aceptación de mi cuento y me habéis dado alas y tinta en forma de ánimos para continuar escribiendo.

    No tengo palabras porque ninguna puede llegar a reflejar lo feliz que me habéis hecho sentir con todos y cada uno de vuestros comentarios.

    Gracias y continuaré escribiendo y mejorando 😀

    • 🙂 Hacer un poco más felices a las personas mediante la escritura y la lectura es uno de los objetivos principales de Martes de cuento. Así que todos salimos ganando en esta simbiosis mutualista. ¡Abrazos, Angie!

    • ¡Hola, María! Nos han dicho que Minutito está pensando en contratar a algunos amigos para que lo ayuden, porque parece que está a tope de trabajo 😀 😀
      Estamos felices de regalarte un poquito de felicidad 🙂
      Un abrazo.

    • Tienes toda la razón, Jerby y como nos contaba su autora, Angie, lo escribió, precisamente, cuando ella se quedó en el paro y, por tanto, estaba muy sensibilizada con ello.
      ¡Muchísimas gracias por tu comentario! 🙂

    • Muchas gracias, Victoria.
      La autora, Angie Bello, además de escribir cuentos tan lindos como este, también graba los cuentos cada martes.
      La ilustración, en su sencillez, nos cuenta también muchas cosas.
      ¡Un abrazo!

  3. Ayyy me ha gustado muchísimo 🙂 Es un cuento muy dulce, menos mal que Minutito empezó a trabajar con las 7 de la mañana y nos da un poco de tiempo antes de levantarnos. Aunque te confieso que a mi alguna vez ese minuto se me ha convertido en 20 jaja.

    Un beso!

    • Bueno, Angie, el mérito es todo tuyo.
      En Martes de cuento solo publicamos los cuentos que de verdad nos gustan y que creemos que a los lectores también les gustarán y a nosotros este nos encantó desde el primer minuto 😉
      Así que gracias por el préstamo. ¡Un abrazo!

  4. Me ha encantado. Resulta tan sutil el modo en el que se enlaza la realidad en cuanto al trabajo y al tiempo que hace que además de ser bonito y dulce, este cuento sea de algún modo, muy real.
    Creo que todo el mundo necesita tener un martes donde pueda leer cada uno de tus cuentos. Besos!

    • Muchas gracias por tu comentario. Estamos muy de acuerdo contigo en tu acertada valoración, ya que su autora, Angie, nos comenta un poco más arriba que lo escribió en un momento difícil, cuando se quedó en el paro.
      Mientras haya cuentos hermosos y personas que quieran un poco de magia en su vida, seguirá habiendo martes de cuento. Y ojalá en el mundo hubiera espacio para tener cuentos cada día. ¡Un abrazo! 🙂

  5. Erase una vez un minutito en el paro, pasó por la oficina del inem, allí no supieron ayudarle, así que decidió visitar a Angie Bello para que le convirtiese en cuento. Gran cuento que disfruté la primera vez que lo leí hace un par de años y ahora se disfruta más con voz e interpretado por la autora. Aunque tiene muchos más que mostrarnos aún… Esperemos que sus cuentos no se queden en el paro y encuentren esa hora dónde meterse. Y a ver si la autora continúa con el cuento de Gujinda para así compartirlo por estas redes.

    • ¡Seguro que Angie tiene muchísimas cosas que mostrar!
      En su blog, podemos ver muchas de ellas y seguro que, poco a poco, irá poniendo cada vez más.
      Nosotros estamos muy contentos de que nos haya prestado su cuento, ¡seguro que no será el último! Y, por descontado, felices de que ponga voz a los relatos.
      ¡Gracias por tu comentario alephbcn! 🙂

    • 😀 😀 😀 😀 Fíjate si estará estresado el pobre, que ya ha pedido vacaciones y solo lleva un día trabjando. Si es que no se puede ser bueno, que luego te reclaman de todos los puntos del planeta.

  6. Desde luego este minuto mañanero ya no va estar en paro nunca más!!! Quizás hasta sea el minuto que más trabaje en todos nuestros relojes!! Pues a disfrutarlo todos!! Me ha encantado el cuento. Muy original. Saludos a todos los minuto usuarios!!

    • 🙂 ¡Seguro que sí! Y creo que, a partir de ahora, aún lo contrataremos más.
      Los martes, pobrecitos estaban, muy olvidados. La mayoría de las personas suelen odiar los lunes, con el miércoles se llega a mitad de la semana, el jueves es un día alegre por la proximidad al fin de semana, el viernes es de los más queridos, el sábado y el domingo suelen ser para muchos de descanso y, por tanto, son adorados… pero, ¿quién se acordaba del pobre martes? Estamos contentos de haberlo hecho especial 😀 😀 😀 😀

  7. Gracias Martes de cuento y gracias lectores por vuestro Mr. Minuto de lectura a mis letras y ahora vuestro cuento.

    Gracias de todo corazón. Me siento alegre de leer que os ha gustado 😀

  8. Ay… que bueno!!! Soy de las que abro enseguida las sábanas, pero alguna vez he tenido algo de pereza, a partir de ahora llamará a Mr, Minuto!!!! Los cuentos de los martes, nos ayudan para estar más alegres, gracias.

  9. No hay que desaprovecharlo. Me pregunto si podré depositar en alguna «alcancía» mis minutos «a favor», esos que «gano» (hoy estoy generosa de comillas) al levantarme antes que suene el despertador. Ahora que lo pienso, ¿no estaré «engendrando» (tengo un día) minutos en el paro?
    Un abrazo soñador. 🙂

    • Los minutos que tu no aprovechas, creo que los gastan entre Soraya y Anyalors 😀 😀 que se los reparten. Así que tranquila, estamos colocando todos los minutos en paro 😉
      “””””””””””””” Regalo especial de la casa, por si te hacen falta para otros comentarios 😀 😀 😀
      ¡Un abrazo de martes!

  10. Ese minuto no perdió el tiempo y no tardó ni un segundo en reconocer la hora del día donde había una oportunidad para llegar a fin de mes ¡Ojalá el trabajo le dure muchos años! Un cuento muy agudo. Un abrazo.

    • A nosotros también nos encantó cuando lo leímos, por eso le pedimos permiso a su autora, Angie Bello, para traerlo a nuestro rincón.
      Angie, además lo leerá para que podamos escucharlo 🙂
      ¡Un abrazo, Loretta!

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