La Reina Maga y los Tres Sabios de Oriente

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Ilustración: Marcos Ortega

Cuenta una antiquísima leyenda, que hace más de dos mil años tres Reyes Sabios llegados de Oriente le llevaron presentes a un niño nacido en un pesebre de Belén. Uno le llevó oro, otro incienso y mirra el tercero. Los nombres de estos Reyes eran Melchor, Gaspar y Baltasar.

A los tres les gustó tanto eso de hacer regalos que, desde entonces, viajan a la Tierra la noche del 5 de enero para entregar presentes a todo aquel que cree en ellos y está dormido.

Pero esa leyenda no cuenta cómo es que solo tres reyes pueden entregar en una sola noche todos los paquetes del mundo. Y mucho menos nos dice de dónde sacan el dinero que se necesita para comprar tantísimas cosas.

Tampoco nos cuenta de dónde salió la estrella que los guio hasta su destino o por qué iban los tres montados en camellos exactamente iguales, ni dice por qué les escribimos cartas parecidas a esta:

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Ilustración: nymphaeum

Para aquellos que siempre se han preguntado estas cosas y nunca han obtenido respuestas, hemos escrito este cuento. Para todos los que quieren saber la verdad, contamos esta historia…

Empezaremos diciendo que no fueron tres reyes, sino cuatro. Hay quien afirma que el cuarto se llamaba Artabán y que nunca llegó a su destino porque desapareció misteriosamente. Pero lo cierto es que el cuarto no era un rey, sino una poderosa reina. Y no desapareció, sino que jamás viajó a Belén con los otros tres. De todos, ella era la única maga. Su nombre era Malka y esta es su historia.

Malka vivía en un desierto sin fin de arena de oro, bañado por un océano de aguamarinas, en cuya orilla crecían palmeras de esmeralda de las que pendían cocos de topacio.

Rojos pájaros de rubí cruzaban los cielos de opalina y de las imponentes montañas de zafiro no se divisaban las cumbres.

De día, brillaba en el cielo un sol de diamante. Y por la noche, titilantes estrellas y una pálida luna de platino dejaban caer su polvo plateado sobre campos y ciudades.

Los tesoros de aquel lugar eran tantos, que hubiera sido imposible contarlos y tan valiosos, que hubiera sido imposible guardarlos bajo llave. Así que Malka, para protegerlos de la codicia humana, hizo su reino invisible. Por eso, ni aún ahora, se sabe dónde está situado y solo tenemos noticias de él porque, de vez en cuando, encontramos algún tesoro que desde allí cae a la Tierra.

Una mañana, estaba Malka asomada a la ventana de su palacio de alabastro cuando divisó a tres hombres ricamente ataviados que andaban perdidos en su desierto. Los invitó a su casa y les dio comida y bebida, y ellos le contaron que se habían extraviado mientras iban camino de Belén, adonde se dirigían para conocer a un recién nacido que la gente afirmaba que era especial.

Malka les aconsejó que le llevaran algún regalo al pequeño, puesto que era de muy mala educación ir con las manos vacías a conocer a alguien que acababa de llegar al mundo.

—¡No hemos pensado en eso! —exclamaron compungidos los tres Reyes— Hemos salido tan deprisa, que no hemos comprado nada. ¡¿Qué haremos ahora?!

—No os preocupéis, de todo lo que veis, escoged lo que más os guste para regalárselo a ese niño —dijo la Reina.

—Pues yo, con tu permiso, elijo este precioso recipiente hecho con arena de tu desierto —se adelantó Melchor, el anciano rey de largas barbas y cabellos blancos. Y apuró la bebida de su copa de oro.

—Yo le llevaré esa cajita de la que se escapa niebla blanca, ¡parece mágica! —dijo Gaspar apartando sus rubios cabellos de la cara y mirando embobado las caprichosas formas que dibujaba el humo del incienso en el aire.

—Yo le regalaré esas piedrecitas que huelen tan bien —habló Baltasar aspirando el suave aroma que flotaba en la sala. Y al tomar el vítreo frasco, la dorada mirra que había en su interior pareció aún más dorada entre sus negras manos.

—Tomad también camellos de mi establo, es el mejor animal para cruzar el desierto, iréis mucho más rápido y el viaje será más cómodo —les sugirió Malka.

A la mañana siguiente, montados y con sus regalo en las alforjas, se despidieron de Malka un poco preocupados:

—¿No querrías venir con nosotros, Malka? Tememos desorientarnos de nuevo en este desierto interminable.

—No puedo abandonar mi reino —repuso ella con tristeza—. Si me marcho, se hará visible y la codicia humana lo destruirá por completo. Pero no os preocupéis, que con mi ayuda no os extraviaréis —añadió sonriendo.

Pronunció unas extrañas palabras, trazó complicados símbolos en el aire y, de repente, en su mano derecha apareció una estrella, que lanzó al aire para que guiara a los Reyes hasta Belén.

—¡No olvidéis volver para contarme lo sucedido! —les gritó la Reina mientras los Tres Sabios se alejaban.

Justo al cabo de tres semanas, regresaron precedidos por la estrella.

—¿Y bien, cómo ha ido? —preguntó ansiosa Malka.

—Ha sido un viaje fantástico. La estrella nos indicó el camino y, al llegar, entregamos los regalos. Fue tan divertido ver la cara de sorpresa de aquel niño al verlos, que ninguno de nosotros volverá a ver algo semejante mientras viva. Sería estupendo poder entregar regalos a todo el mundo. Pero eso es imposible…

—Tal vez haya un modo… —repuso Malka.

Y entonces les propuso que se quedaran a vivir allí. Ella les desvelaría los secretos de la magia para que pudieran moverse con tal rapidez, que sería como si estuvieran en mil sitios a la vez. De ese modo, podrían entregar millones de regalos en un momento. Por el dinero no había que preocuparse, sus tesoros servirían para comprarlos.

Ellos aceptaron encantados. Enviaron una carta muy larga a sus familias para explicarles que no regresarían, pero que irían a visitarlos una vez al año. Podían escribirles siempre que quisieran para contarles cómo iban las cosas. Y así lo hicieron sus esposas, sus hijos, sus padres, sus nietos y, después, los nietos de sus nietos… y ahora nosotros.

Cada enero, escribimos una carta a los Reyes para contarles qué hemos hecho de bueno y de malo durante el año que hemos dejado atrás y decirles qué es lo que más deseamos para el año que empieza.

Y sabemos que ellos leen nuestras cartas porque el día 6, al despertarnos, encontramos lo que les hemos pedido junto a nuestra cama o en el salón. Algunas de las cosas que nos traen no tienen precio, las otras las compran con los tesoros de la Reina Maga.

Justo antes del amanecer, vuelven al reino de Malka y los cuatro juntos observan cómo abrimos nuestros regalos. Cuando ven nuestras caras de sorpresa y escuchan nuestras risas, recuerdan la aventura que vivieron hace ya tanto tiempo y con eso son felices un año entero.

FIN

Si quieres, también puedes escuchar “La Reina Maga y los Tres Sabios de Oriente” con la voz de Angie Bello Albelda

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Comments

  1. Es normal que tras los reyes hubiera una mujer… No, eso ya se ha dicho. Qué bonito, qué tierno… No, eso también se ha dicho… Una ilustración preciosa… Vaya, eso también está comentado… Supongo que me pasa por llegar el último! Besitos

    • Lo importante es que aunque se diga lo mismo, cada persona lo hace de un modo distinto y especial, así que… ¡gracias por llegar el último y decir lo mismo y aún así decirlo, Óscar! Un abrazo.

  2. Lo sabía, sabía que detrás de los reyes había una mujer!!!! Era imposible ese despliegue, esa logistica, esa precisión …sin que una mujer tuviera algo que ver ajaj. me ha encantado!

  3. Tengo dos entradas tuyas pendientes de leer..pero es que hija mia, a ti hay que leerte con tiempo, sentada, y sin niños jaja. Voy con esta y la otra para mañana.

    • 😉 ¿Te había dicho que los cuentos tienen una paciencia infinita y que nos esperan durante años si es necesario? No tengas prisa en venir a Isla Imaginada, aquí el tiempo y el espacio es otra cosa y siempre está hecho a la medida del lector. ¡Un abrazo enorme! 😉

  4. Si es que hay sabios que están en las nubes y son muy poco detallistas 😀 😀 😀 ¡Suerte de Malka!
    😉 Ahora ya sabes que puedes pedirle también las cosas a ella. ¡Un abrazo, Sensi!

  5. Este reino de Malka lo explica todo. Maravillosa reina, madre y fuente que colma las ilusiones más tiernas (y también las otras) Hace bien Malka en mantener la invisibilidad de su reino; me conformo con saber que existe.

    • Malka mantendrá su reino invisible hasta que los humanos aprendamos el valor real de todas las cosas. Aunque si quieres conocerla, solo tienes que pasar la noche del 5 de enero en la “Posada de los deseos imposibles” tal y como hicimos nosotros y desear ir a su reino 😉
      ¡Un abrazo, Madame!

    • 🙂 Gracias a ti. La magia no debe perderse y, como tú dices, jamás debe convertirse en dogma de fe 😉 Quizá te gustará darte una vuelta por la Imaginopedia. Allí hay muchos seres mitológicos de las más variadas culturas.

      • Lo hice y, al final, le di al botón. Cada vez estoy más necesitado de la magia de los cuentos… De alguna manera hay que compensar la cada vez más opresiva gravedad que nos ancla a la realidad y nos arrastra al vórtice del agujero negro donde la imaginación se disipa.

  6. Ohhhh!!!! Es genial… Que historia más entrañable, realmente está noche es mágica yo sigo escribiendo mi carta ✉ y esperando impaciente la mañana de reyes… Muchos besos martes de cuento

    • 😉 en Isla Imaginada se celebra por todo lo alto. Es una de las noches más especiales del año. ¡Te deseamos que se cumplan todos tus deseos y que lo que has pedido lo consigas! 😉 Un abrazo inmenso.

  7. Está claro que tenía que existir una mujer organizándolo todo y dando pautas…jajajjajaja. Ya decía yo que tres hombres solos en sus camellos……
    Me ha encantado la historia, Martes. Muchos, muchos besos y muchas cajas llenas de niebla y arena mágica!!

    • 😀 😀 😀 Si es que en el fondo, aunque la historia cuente lo que cuenta, la literatura diga lo que diga, las cosas de organizar ya sabemos todos en manos de quién están. ¡Un beso, Natalia! Que esta noche los Reyes y la Reina te traten mucho mejor que nunca, y te regalen todo lo que pidas. Millones de besos.

  8. La ilustración es encantadora pero la historia me ha cautivado.
    Una mano femenina desde lejos que organiza y que no quiere tener el papel protagonista…
    Es una historia preciosa.
    Un abrazo.

  9. Mi conclusión es que hay mucho trabajo femenino oculto. Y mucha magia también. Poco a poco se va desvelando la verdad del asunto. Vivan todas las Malkas.

    • En la historia hay muchas Malkas ocultas esperando su turno para contar su historia 😉 Y evas, y esmeraldas, y noemís, y margaritas… poco a poco, como tú dices, vamos restituyendo vivencias 😉 ¡Deseamos que los Reyes y la Reina te traigan esta noche un mar de tinta!

  10. Por fin desvelado el misterio!!! Ya podemos revelar a nuestros peques la verdadera historia de los Reyes Magos, y es que aún existe gente que no cree en la magia. Ahora ya no tienen argumentos, cuando alguien dude no hay más que recomendarles la lectura de este magnífico relato. Yo pediré en mi carta que la ilusión y la fantasía nos sigan acompañando desde este rincón de lectura por siempre jamás. Felices Reyes a todos!!!

    • 🙂 Mira que hemos tardado años en saber la verdad, pero ahora que ya la conocemos, podemos seguir otros dos mil años más pidiendo nuestros regalos. Yo les pediré que la amistad nos sirva de compañera siempre. ¡Un abrazo, Juani!

    • ¡Seguro que sí! Solo tienes que imprimir la carta del blog y no hace falta ni enviarla. Está hecha con alas de libélula y al mismo que tiempo que escribes, las letras vuelan directamente hacia el reino de Malka 😉 ¡Te deseamos que recibas todo lo que quieres! 😉

    • 😉 La ilusión no debe faltar nunca, pero la noche de Reyes muchísimo menos. Los camellos huelen el rastro de la ilusión y cuando pierden el rastro, pasan de largo 😉 ¡Feliz día!

    • 😉 El día más mágico del año para muchas personas aquí y en Isla Imaginada. ¡¡Feliz día y que todo lo que deseáis llegue mañana por la mañana envuelto en preciosos paquetes!! 😉

  11. Ya decía yo que una idea así no se le podía ocurrir a un hombre… Jajaja
    De todos modos, lo de que nos traen lo que pedimos, no lo veo del todo claro. Yo todavía sigo esperando el zoo de playmobil y ya han pasado veinticinco años. Me parece que estos reyes con la edad chochean…
    Interesante la historia 😀
    Un abrazo.

    • 😀 😀 😀 ¡Ay, Pablo! Hoy es el día de desvelar secretos… Aquel lejano día, hoy hace veinticinco años, no te dejaron el zoo de playmobil por un error de uno de los pajes. En la carta que enviaste (por cierto con bastante mala letra) tú pusiste “playmobil zoo”, pero en la que venía justo detrás alguien pedía “saber escribir bien para tener un blog precioso cuando sea mayor.” Y mira tú por dónde, cuando iba a poner el sello de “concedido XXX”, sonó su teléfono y a ti te puso “concedido blog” y en la otra carta puso… ¡Pues eso!, que alguien sigue jugando con su playmobil zoo y, desde aquel día, no ha conseguido volver a escribir ni una sola letra buena 😉

  12. Gracias por darme la primera noticia bonita del día… Que estuve viendo el telediario antes y ya sabes…Ah! y se repite la historia: Detrás de todo gran hombre…siempre hay una Gran Reina Maga.

    Un abrazo Martes y pasa buen día

    • 🙂 ¡Uy, Jerby! Cómo se nota que los ratones andáis por todos los rincones de Isla Imaginada y os enteráis de cosas extraordinarias. ¡Ya nos contarás qué has sabido de Malka! 🙂 Te deseamos una noche mágica de Reyes y Reina, con muchos regalos de los que no tienen precio y también de los otros. Nos consta que has sido un buen ratón y lo mereces 😉

  13. Tenía que haber una explicación y ya presentía la presencia femenina en la historia. Ahora está claro. 😉 😀
    Me apunto a los regalos que no tienen precio como estos cuentos, como los martes y como nuestros besos. (No tienen precio pero su valor es incalculable)
    Abrazo soñador.

    • 😉 Ya sabes, Verónica, que muchas veces la historia no se cuenta tal y como ocurrió y este caso ha estado oculto muchísimo tiempo. Solo fue por casualidad que supimos de la existencia de Malka aunque, como tú, sospechábamos que había una Reina de por medio. ¡Te enviamos un abrazo hecho con los tesoros de Malka! 😉

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