Skip links

Main navigation

Saltabardales

the_king_of_spade_by_monkyx-d4vaay1

Ilustración: monkyx

En una ocasión, la pulga, la langosta y la taba quisieron ver cuál de ellas saltaba más alto, así que invitaron a todo el mundo y a cualquiera que lo deseara a presenciar el espectáculo. Tres auténticas saltabardales que entraron juntas en la sala.

—¡Me casaré con la que salte más alto! —anunció el rey—. ¡Sería muy feo que las tres saltaran para nada!

La pulga fue la primera. Elegante, dio un paso al frente; con finos ademanes, repartía saludos a diestro y siniestro. No en vano por sus venas corría sangre de gran dama, acostumbrada como estaba a tratar únicamente con personas. Y eso se nota.

Después le tocó el turno a la langosta, que aunque era considerablemente más corpulenta tenía muy buenas maneras. Llevaba un impecable uniforme verde, algo innato en ella; además, afirmó que descendía de una antiquísima familia de la tierra de Egipto y aseguró ser altamente apreciada en algunos países. Acababa de trasladarse desde el campo y se había instalado en un castillo de naipes de tres pisos, todos ellos de figuras con el dibujo hacia dentro; tenía puerta y una gran ventana, esta última la habían recortado en el talle de la reina de corazones.

—Canto tan bien —dijo—, que dieciséis grillos autóctonos, que llevan cantando desde que nacieron pero ni aun así tienen castillo de naipes, del disgusto que han tenido al oírme, se han quedado más flacos de lo que ya eran.

Ambas, pulga y langosta, dieron buena cuenta de quiénes eran y de lo mucho que merecían desposarse con un rey.

La taba callaba (precisamente por eso pensaría mucho más); nada decía, ya hablaban bastante las otras. Cuando el perro de palacio se acercó a husmearla, garantizó que aquella taba era de muy buena familia. Y el anciano consejero, que había recibido tres condecoraciones por quedarse calladito, afirmó que sabía con certeza que la taba poseía dotes adivinatorias: si le mirabas la espalda se podía saber si el invierno sería benigno o riguroso, cosa que es imposible de saber aunque observes la espalda del hombre del tiempo.

—Bueno, yo no digo nada —comentó el rey—, pero conste que es porque me reservo mi opinión.

Llegó el momento de efectuar el salto. La pulga brincó tan alto, que nadie alcanzó a verla y muchos sostenían que ni siquiera había saltado, ¡pero eso fue una bajeza!

La langosta no saltó ni la mitad que la pulga, pero le dio al rey en toda la cara y dijo que fue asqueroso.

La taba permaneció largo rato inmóvil, reflexionando. Estuvo tanto rato así que, al final, la creyeron incapaz de saltar.

—Ojalá no esté indispuesta —dijo el perro de palacio acercándose para husmearla de nuevo.

¡Zas! Dio un salto un poco torcido y fue a caer sobre la falda del rey, que se hallaba sentado en su trono de oro.

Entonces el rey habló:

—El salto más alto de todos es el que lleva hasta mi. Ahí estaba la sutileza, pero hacía falta ingenio para caer en ello y la taba ha demostrado tenerlo.

¡Con ella habéis pinchado en hueso!

Y la taba se llevó al rey.

— ¡Pero yo he sido la que ha saltado más alto que nadie! —protestó la pulga—. Aunque, ¿qué más da? Que el rey se quede con esa osamenta. Aunque yo he saltado más alto, está visto que en este mundo hace falta cuerpo para que se fijen en uno.

Y la pulga se enroló en la legión extranjera, donde cuentan que cayó.

La langosta se sentó en una cuneta a meditar cómo estaba el mundo, y repetía: «¡hay qué ver!», y decía también:

—¡Hay que tener cuerpo! ¡Hay que tener cuerpo!

Y, acto seguido, se puso a cantar esta triste historia, que es de donde la sacamos nosotros, aunque bien pudiera ser una mentira, por muy escrita que ahora esté.

FIN

Reader Interactions

Comments

  1. Excelente historia, y muy buena para reflexionar. Pero una Duda, leo estos cuentos a mi pequeña, solo que no se que es una Taba. Me podrian explicar

    • La taba es el nombre vulgar que recibe el astrágalo, un hueso del pie de los humanos y demás mamíferos plantigrados.

      http://www.armillum.com/1055-thickbox_default/taba-hueso.jpg

      Con varios huesos de taba, habitualmente de cordero, se jugaba, ya desde la antigua Grecia, a lanzarlo, o también se usaba para la adivinación.
      Aunque yo nunca he jugado, al parecer, hay distintas variantes del juego, la más habitual consiste en lanzar varios para que caigan en una determinada posición. Hoy en día se usan para jugar huesos hechos de plástico.
      Yo nunca he jugado a las tabas, pero algunos de los amigos que han comentado sí lo han hecho 😉
      Espero que te haya quedado un poco más claro lo que es.
      ¡Muchas gracias por comentar y por preguntar! Y espero que a tu hija le guste el cuento tanto como a ti 😉

      • Muchas gracias por la explicación, algo así vi en internet, pero no imagine que se refiriera a ello, pensé que era algún tipo de animal, jejejejje. claro los cuentos son muy buenos y cada día leemos uno, además de que los utiliza en los reportes de lectura de su escuela.

        • 🙂 ¡Qué gran noticia! No sabes lo que me gusta saber que hay jóvenes lectores y que Isla Imaginada, gracias a ellos, seguirá creciendo y creciendo 😉
          Si alguna vez quiere hacer algún comentario, sugerencia o petición para mejorar este rincón, será muy bienvenida.
          ¡Un abrazo a las dos!

  2. La verdad es que me quedo con el Rey; me encanta la gente ingeniosa y con buen sentido del humor. Además los reyes no están muy bien representados en los cuentos y éste, que parece una graciosa excepción, se lleva las palmas.

    Un abrazo.

    • Cierto lo que dices de ese rey. En esta ocasión, podemos hacer una excepción y convertirnos en monárquicos convencidos. Igual que hacemos cada año la noche del 5 de enero 😀 😀 😀 😀

    • ¡Vaya! Ya eres el segundo que lo dice y yo nunca he jugado 🙁 ¡Tendré que solucionar eso!
      Callar, escuchar y pensar… Me recuerda una frase que vi una vez en un cartel que decía: «Ponga su cerebro en funcionamiento antes de poner su lengua en movimiento» 😀 😀 😀

  3. Creo que es muy importante caer en buena posición, tal como hizo la taba… Que para eso lo pensó antes de saltar. Es un cuento precioso que nos habla de la competitividad, la destreza, y un sin fin de habilidad que hay que tener hoy para llegar a algo o a alguien… Me gustó mucho, amiga. Y aquí te dejo mi décima con un poco de humor contagiada de la lectura. Un beso fuerte.

    El Rey no se aburrirá
    siendo la Taba su Reina;
    que con ella jugará
    de la falda… a la entrepierna.
    Y con su carita tierna
    y delicado embeleso,
    además de darle un beso
    cambiará de posición
    demostrando en la ocasión
    para lo que sirve un hueso.

    Julie Sopetrán

    • 😀 😀 😀 😀 ¡Qué bueno, Julie! Me has hecho reír de buena gana con tu poema. No sé cómo lo haces o si es que ya lo llevas en el ADN desde siempre y te sale sin darte cuenta, pero, chica, nunca dejarás de asombrarme con tus versos. Puedes con cualquier tema; en clave seria o de humor; y, encima, mides los versos, cosa que hoy en día muy pocos sois capaces de hacer.
      ¡Es un honor tenerte en este rincón, querida amiga!

  4. ¡Gracias por compartir este cuento! Quiero aprovechar para hacerte una consulta: me pareció que hace algún tiempo leí en tu blog, un cuento en el que los humanos, antes de tener “forma humana”, éramos flores. Encuentro la idea bellísima y quiero saber si me puedes ayudar con el link, en caso de que en efecto haya sido en tu blog, donde lo leí. ¡Un abrazo grande!

  5. Genial, tiene mucho humor. No sé si los detalles humorísticos son tuyos, si es así, ¡felicidades! Si son de Andersen, pues felicidades a Andersen pero a ti también por haberlo sabido adaptar tan bien.
    Un beso

Trackbacks

Nos encanta que nos cuentes

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.