La tos de la muñeca

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Ilustración: Emma Pumarola

Como mi linda muñeca

tiene un poquito de tos,

yo, que enseguida me aflijo,

hice llamar al doctor.

 

Serio y callado, a la enferma

largo tiempo examinó,

ya poniéndole el termómetro,

ya mirando su reloj.

 

La muñeca estaba pálida,

yo temblaba de emoción,

y al fin el médico dijo,

bajando mucho la voz:

«Esa tos solo se cura

con un caramelo o dos».

Poema: Germán Berdiales

Ilustración: Emma Pumarola

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Comments

  1. Gracias, sin lugar a dudas, la abuelitud resulta un regalo maravilloso y lo estoy disfrutando plenamente. La lectura de cuentos y poemas a nuestros pequeños nos genera un espacio único, , mágico que nos permite echar vuelo a la imaginación.
    Un abrazo.

    • Nos alegra saber que disfrutas de ese tiempo tan especial de lecturas en compañía tan agradable. Las lecturas despiertan la mente de los más pequeños y los hacen más sabios. ¡Seguid leyendo mucho!
      Un abrazo enorme para las dos.

    • Nos alegra muchísimo que hayas disfrutado del poema recordando a tu madre, Lucy, y que ahora se lo enseñes a tu nietecita. Los nietos, sin duda, son una maravilla.
      Felices lecturas y a disfrutar de tu «abuelidad» con muchos cuentos y poemas.
      Un gran abrazo desde Isla Imaginada a ti y a todas las abuelas lectoras del mundo.

Nos encanta que nos cuentes

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