Así fue como al rinoceronte se le arrugó la piel

Texto:  Edición de Martes de cuento de «How the Rhinoceros Got His Skin», de Rudyard Kipling (1865-1936)

En este cuento, el autor nos descubre el motivo por el cual los rinocerontes tienen la piel arrugada y cara de mal humor.

Rudyard Kipling

Sus historias fantásticas le valieron ser considerado uno de los más destacados escritores en lengua inglesa. Títulos como El libro de la selva  o El hombre que pudo ser rey, hicieron posible que se convirtiera en 1907, a los 42 años, en el escritor más joven galardonado con el Premio Nobel de Literatura.

Anteriormente ya compartimos con todos vosotros otros cuentos de Kipling extraídos del libro publicado en 1912 Just So Stories, (en castellano Precisamente así, o Los cuentos de así fue)—, considerada una de las mejores obras de Kipling.:  «El elefante curioso», «No me jorobes» y «Cómo a la ballena se le formó la garganta»

 

http://data.abuledu.org/URI/520e7d33

Estos cuentos nos ofrecen explicaciones fantásticas de algunos fenómenos o el porqué de las características de algunos animales.

El origen de esta colección lo debemos buscar en The Second Jungle Book (1895), cuando Mowgli averigua la procedencia de las rayas que adornan la piel de los tigres al escuchar el cuento de «Cómo empezó el miedo».

La primera edición de Los cuentos de así fue la ilustró el propio Kiplingy y junto a las ilustraciones escribía aclaraciones que eran, por sí mismas, un cuento más:

Esta es la imagen del parsi que comienza a comer su pastel en la isla deshabitada del Mar Rojo en un día muy caluroso; y del rinoceronte que desciende del Interior Totalmente Deshabitado, que, como se puede ver, es todo rocoso. La piel del rinoceronte es bastante suave, y los tres botones que lo abotonan están debajo, por lo que no puedes verlos. Las cosas onduladas en el sombrero del parsi son los rayos del sol reflejados con un esplendor más que oriental, porque si hubiera dibujado rayos reales, habrían llenado toda la imagen. El pastel lleva grosellas; la rueda que yace en la arena, en primer plano, pertenecía a uno de los carros del Faraón que intentaron cruzar el Mar Rojo. El parsi la encontró y la guardó para jugar. El nombre del parsi era Pestonjee Bomonjee, y el rinoceronte se llamaba Strorks, porque respiraba por la boca en lugar de por la nariz. Si yo fuera tú, no preguntaría nada sobre el hornillo.

Ilustración: hellcorpceo

Gif: Giphy

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