Chorlitos en la cabeza

Texto:  Saúl Schkolnik (1929-2017)

Con este cuento, queremos rendir homenaje a Saúl Schkolnik, fallecido el 25 de octubre de 2017.

Aunque este chileno, arquitecto de formación y licenciado en Filosofía de las ciencias, empezó a escribir casi en la cincuentena, fue capaz de reflejar el universo infantil de una forma magistral abordando temas muy diversos desde perspectivas muy distintas.

Según Manuel Peña, en los textos de Schkolnik se pueden observar tres líneas muy claras:

Saúl Schkolnik

—Una de estilo tradicional con cuentos poéticos y románticos, en los que se detectan toques modernistas «rubendarianos» como, por ejemplo, Por qué lloran los sauces.

—Una segunda de carácter científico, que nos habla sobre ecología, el universo y sus fenómenos o nos informa sobre la vida de los animales; como en Toti la lagartija, un cuento lleno de humor y fantasía en el que aprendemos sobre la reproducción sexual de los anfibios.

—Y, finalmente, encontramos una tercera línea temática basada en la tradición oral de los cuentos sudamericanos, en la que el autor parece que encuentra su verdadero camino. Schkolnik, a semejanza de los hermanos Grimm en Alemania, se sumerge e investiga el mundo mítico de las regiones chilenas más remotas. De esta temática cabe destacar el libro Historias de tres príncipes (1993), en el que se narra la historia del viaje emprendido por el príncipe Antai en tiempos del inca Huayna Capac.

Con su primer libro, Un cazador de cuentos, ilustrado por Esperanza Vallejos, Schkolnik ganó en 1979 el Premio de Literatura Infantil del Consejo del Libro y la Lectura.

Ese fue el punto de partida de los posteriores éxitos de su extensa y variada obra, ya que no solo escribió para el público infantil, sino que también extendió su producción literaria a la novela y a la poesía.

Su amor por las letras lo llevo a crear en los años 80 del siglo XX su propia editorial: Alicanto.

Publicó cerca de cien libros y es considerado uno de los más prolíficos escritores chilenos de literatura infantil con títulos como Cuentos para adolescentes románticos (1979); Érase una vez un hermoso planeta llamado Tierra (1979); Por qué los relojes hacen tic-tacColorín colorado, ovulito fecundado (1981); Cuentos del Tío JuanEl Zorro Culpeo (1982); La historia de Fog, un sapo como cualquier otro (1985); ¿Alop: por qué llora la princesita? (1988); El ratón forzudo y el resorte (1991);  Cuentos ecológicos (1996); Del Cuzco al Cachapoal (2001); Cuentos transversales (2002)….

De otro de sus libros, Cuentos de los derechos del niño (1993), hemos extraído el cuento de Robertito.

En él, se incluyen diez cuentos basados en los derechos del niño: derecho a ser amado y cuidado; a la educación y al juego; a la cultura, religión e idioma; a la identidad; a la igualdad; a ser auxiliado; a expresarse; a compartir; a informarse; y a la buena calidad de vida, a los que Schkolnik añadió: el derecho a escuchar cuentos.

Estos diez derechos iniciales,  aprobados por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1959,  fueron posteriormente, revisados y ampliados en la Convención sobre los Derechos del Niño del 20 de noviembre de 1989.

No queremos terminar sin hacer una mención especial al título del cuento, que nos trae a la mente la famosa frase que tal vez alguno de vosotros habrá tenido que oír aplicada a su persona: «tener la cabeza llena de chorlitos», «tener cabeza de chorlito» o «ser cabeza de chorlito». Pues bien, la famosa sentencia se la debemos a este pajarito encantador:

Chorlito en su nido

El chorlito (pluvialis) suele hacer su nido en depresiones de terrenos cenagosos, en zonas pantanosas o en la arena. Para construirlos, utiliza poco material: líquenes, ramitas y trozos de hierba. Es un pájaro con fama de bobo, ya que como hace sus nidos en el suelo, eso lo convierte en presa fácil para sus depredadores. Además, dicen que los chorlitos son tan despistados, que cuando regresan a a su nido para dar comida a sus polluelos, no saben qué nido es el suyo y acaban criando pájaros ajenos.

Aplicado a una persona, el que tiene cabeza de chorlito se supone que es torpe, bruto, inconsciente y tiene poco juicio.

 

Ilustración: Andrés Jullian Fuentes

Este artista, que afirma de sí mismo: «Lo real y lo fantástico se unió en mi gracias a la ilustración», ha dado color e imagen a cientos de libros a lo largo de su carrera, principalmente orientada al público infantil y juvenil, entre ellos el Cuento de los derechos del niño.

Su inclinación artística lo llevó a emprender estudios de arquitectura y fotografía pero, finalmente, orientó su carrera a la ilustración porque

Cuando se ilustra se abren mundos nuevos,  fantásticos o reales nos guían hacia otra forma de ver.

Andrés Jullian

Últimamente, Andrés se dedica a escribir e ilustrar sus propios cuentos, los cuales transforma en pequeñas joyas: libros artesanales hechos por él mismo. Aunque es secreto, os cuento que un día lo invitaremos a pasearse de nuevo por Isla Imaginada para que nos muestre su trabajo.

De él, encontraréis más información en su blog, en el cual también podréis disfrutar de preciosas fotografías de la naturaleza realizadas en Las Cruces (Chile), lugar en el que echó raíces.

Pero lo que de él quizá no encontréis en letras o en imágenes es su generosidad, su calidez y su amabilidad.

Cuando me atrevo a escribir a personas como Andrés, cuyas carreras artísticas están llenas de éxitos, para solicitarles permiso para compartir con Isla Imaginada su trabajo y recibo respuestas cálidas y amables, como la que él me dio, no puedo evitar pensar que si todos fuéramos tan grandes como estos grandes artistas podríamos afirmar igual que afirma Andrés que

Solo lo real es fantástico

Gif: Giphy

vuelve al cuento

Reader Interactions

Comments

  1. Una vez más valoro enormemente este apartado porque sin él nada sería lo mismo. Buscas el origen, nos proporcionas datos bibliográficos, y enlaces de mucho interés. Gracias por tu generosidad al compartirlo y, como siempre mi enhorabuena.
    Excelente la ilustración e ilustrador, al que también felicito y le doy las gracias.
    Abrazos de cuento.

  2. Gracias por darnos a conocer tan buenos autores e ilustradores. Me ha encantado el cuento, y la ilustración es genial. Mi felicitación y admiración por tan excelentes trabajos. Y a ti, Nona, gracias por darlos a conocer. Un lujo para todos los que te seguimos. Besos.

  3. ¡Muy interesante! Cada martes aprendemos cosas nuevas, conocemos nuevos autores ¡Felicidades por la ilustración Andrés Jullian! Me ha encantado.

  4. Maravilloso cuento. Creo que de todos los que he leído aquí es uno de los que más me ha gustado. No conocía a este autor así que ¡muchas gracias!
    La ilustración también me ha parecido muy bonita y expresiva.
    No es por hacerte la pelota ni por devolverte los halagos, pero creo que tu blog mejora de martes en martes. Y como ya llevas muchos martes, saca tu propia conclusión 😉
    Un beso grande.

    • 😀 😀 😀 La conclusión es… ¡Viva Isla Imaginada y todos sus habitantes! ¿Qué sería de este espacio sin lectoras como tú? Fieles a los martes de cuento. Por vosotras, las personas que paseáis por este rincón, vale la pena bucear el mar de Internet en busca de joyas como la de hoy. Un abrazo inmenso, querida Paloma!

  5. Extraordinario, no por lo que me toca que me llena de gozo (aunque sea exagerada la presentación) …es Saul quien merece todos y muchos más halagos, su tarea que se impuso de enseñar contando es digna de su GRANDEZA

    • Me falta mucho por descubrir de Saúl, fue un gran escritor y prolija su obra. Espero, en el futuro, compartir alguno más de sus maravillosos cuentos.
      ¡Ah! y no es exagerada tu presentación, eres un gran artista. Me enamoré de tu Robertito y sus chorlitos. Si Saúl me lo explicó, tú me lo hiciste ver. Las imágenes (si son buenas) son necesarias para el lector, le dan un punto de apoyo impagable para crear universos nuevos.
      ¡Espero y deseo que no sea la última vez que te paseas por esta Isla Imaginada! ¡Un abrazo Saúl!

Nos encanta que nos cuentes

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.