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El elefante curioso

Texto:  Versión de Martes de cuento de «The elephant’s child», de Rudyard Kipling (1865-1936)

Muchas personas se han adentrado en la selva de la mano de Kipling. Este autor británico, nacido en Bombay, conoció en primera persona los fascinantes escenarios que nos describe en sus mágicas historias.

Con su propios ojos, vio cocodrilos, serpientes, tigres y seguro que más de una vez se paseó a lomos de elefantes. Pero al cumplir seis años, tuvo que dejarlo todo atrás porque lo enviaron a estudiar a Inglaterra, de donde no regresó hasta 1882 para trabajar en Lahore como redactor de la Gaceta Civil y Militar, labor que marcaría su vida.

Combinó su trabajo con la escritura de cuentos cortos, muchos de ellos publicados por el propio diario entre noviembre de 1886 y junio de 1887, que hicieron que su nombre empezara a sonar en los círculos literarios.

Kipling incluyó veintiocho de los cuentos aparecidos en la revista —a los que sumó otros doce inéditos— en su primera recopilación en prosa Cuentos de las colinas, libro publicado en 1888.

Como periodista, tuvo la ocasión de visitar muchos países y vivió en Estados Unidos durante un tiempo.

En 1896, de regreso a Inglaterra, se instaló en Torquay y allí se dedicó a escribir poemas y prosa.

Fue un prolífico escritor que, a su muerte, dejó escritas cinco novelas, más de doscientas cincuenta historias cortas y alrededor de ochocientas páginas de versos.

Entre toda su producción literaria, además del conocido Libro de la selva, publicado en 1894 y llevado al cine en diversas ocasiones, entre ellas la famosa versión de Walt Disney, destacan preciosos poemas.

De todas las poesías de Kipling, hemos elegido If…, una de las más conocidas, cuya traducción deseamos compartir con todos vosotros.

Si…

Si puedes mantener lúcida la cabeza cuando a tu alrededor
todos pierden la suya y te culpan.
Si eres capaz de confiar en ti mismo cuando el resto duda de ti,
pero tienes en cuenta sus dudas también.
Si puedes esperar sin cansarte de la espera,
o si cuando te mienten no respondes con mentiras,
o si al ser odiado no odias a tu vez,
y, sin embargo, no presumes de bueno, ni te las das de sabio.

Si puedes soñar sin que tus sueños te dominen.
Si puedes raciocinar y no hacer de tu raciocinio tu único objetivo.
Si te topas con el Triunfo o la Derrota
y a ambos impostores los tratas de igual forma.
Si puedes soportar escuchar la verdad que has dicho
manipulada por malvados para construir trampas para tontos,
o contemplar las cosas por las que siempre has luchado destruidas,
y detenerte, y volver a construirlas con herramientas desgastadas.

Si puedes amontonar todas tus ganancias
y arriesgarlas a una sola tirada de rayuela,
y perder, y comenzar de nuevo desde el principio
sin quejarte jamás por lo perdido.
Si puedes forzar tu corazón y tus nervios y tus tendones
a cumplir tus objetivos mucho después de agotados,
y a resistir cuando en ti ya no quede nada,
excepto la voluntad de gritarles: «¡resistid!»

Si puedes dirigir multitudes y conservar tu virtud,
o caminar junto a reyes sin perder tu actitud,
Si ni enemigos ni amigos tienen poder para herirte.
Si todos te necesitan, pero no eres imprescindible.
Si puedes llenar el minuto implacable
con sesenta segundos de agotador quehacer,
tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella.
Y, lo que es más, ¡serás persona, hijo mío!

Ilustración: hollietree

Gif: Imgur

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Comments

  1. Mira que, según lo leía, me olía a Kipling. Gracias por traernos otro de sus cuentos, que no todo es El libro de la selva, por bonito que sea.
    De pequeña me regalaron un cuento de Kipling que se titulaba “El origen de los armadillos” Os recomiendo que lo busquéis, porque, queridos niños, es maravilloso.

  2. Un gran trabajo frente a un gran escritor. Me descubro ante los dos. Mi felicitación. Me ha gustado mucho, porque siendo un cuento complicado, has sabido sintetizarlo muy bien. Me encanta Rudyard Kipling. Un buen trabajo, amiga. Mi cariño. Besos.

    • Sin duda que hay que descubrirse, Isabel. Y no sabes el miedo que me da hacer adaptaciones de cuentos de esa talla. Espero no defraudar a los lectores que conocéis bien los originales.
      Gracias por tus palabras.

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