conocimiento

La vela

Ilustración: Sirem

Se cuenta que el noble Ping de Dsin había cumplido setenta años. Tenía a su servicio a un músico ciego también de avanzada edad, que además era su confidente.

Un día, el noble se lamentaba melancólicamente:

—¡Qué pena ser ya tan mayor! Ahora, aunque quisiera estudiar y emprender la lectura de libros importantes, ya sería demasiado tarde para aprender.

El músico ciego le dijo:

—Encienda una vela.

El noble se quedó perplejo con aquella respuesta. ¿Es que su súbdito trataba de mofarse de él?

—¿Cómo te atreves, osado, a bromear con tu señor cuando yo te hablo de cosas serias?

La irritación del noble era evidente.

—Jamás bromearía, un pobre músico ciego como yo, con los asuntos del señor. Nunca osaría una cosa tal; solo prestadme un poco de atención.

El noble se calmó, y el músico ciego continuó hablando:

—He oído decir que si una persona es estudiosa en su juventud, su mente será tan brillante como el sol de la mañana; si estudia cuando ha llegado a la mediana edad, su mente se iluminará como el sol de la tarde; y si empieza a estudiar en la ancianidad, lo será como la llama de una vela. Aunque la luz de una vela no sea muy brillante y no alumbre mucho, por lo menos es mejor que andar a tientas en la oscuridad.

Ese mismo día el anciano noble comenzó a estudiar.

FIN

rainbow_pencil_avatar_by_shirokuro_chan¿Quién ha escrito y quién ha ilustrado este cuento?